Solo se tarda un par de minutos en limpiar las lentes de contacto reutilizables. Con la solución adecuada, preservará la comodidad de sus lentillas y la salud de sus ojos de forma óptima.
Asegúrese de que tiene las manos lavadas, limpias y secas para evitar irritaciones.
Empiece a ponerse o quitarse las lentes de contacto siempre con el mismo ojo. Así no confundirá una lentilla con la otra.
Limpie siempre las lentes de contacto reutilizables nada más quitárselas. Si utiliza lentes desechables diarias, solo tiene que tirarlas a la basura después de usarlas.
Esta puede contener impurezas que podrían contaminar o dañar las lentillas, lo que podría provocar una infección o lesión ocular. Utilice siempre solución nueva y limpia para sus lentes de contacto.
Rellene el estuche para lentes de contacto limpio
Antes de cada uso con solución desinfectante para lentes de contacto fresca.
Limpie la primera lente de contacto
Colocándola en la palma de la mano limpia y seca. Aplique unas gotas de solución desinfectante para lentes de contacto y frote suavemente la lentilla con un dedo para limpiar su superficie.
Enjuague la lente de contacto
Con unas pocas gotas más de la solución prescrita y, a continuación, coloque la lente en el estuche para lentes de contacto limpio.
Repita
Este proceso con la otra lentilla, cierre el estuche y deje las lentillas inmersas en la solución. Lea las instrucciones de su solución para lentes de contacto para saber cuánto tiempo debe dejar en remojo las lentes de contacto y con cuánta frecuencia debe cambiar la solución si no utiliza las lentillas a diario.
Vaciar
Vierta toda la solución antigua para vaciar el estuche para lentes de contacto.
Aclarar
Aclare el estuche con solución para lentes de contacto nueva.
Dejar secar al aire
Deje que el estuche para lentes de contacto se seque al aire, boca abajo, sobre un pañuelo limpio.
Reemplazar
Reemplace el estuche para lentes de contacto con regularidad, generalmente cada mes.