La conjuntivitis, también llamada ojo rojo, es una afección común.
La membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo (la conjuntiva) se inflama, lo que provoca lagrimeo y picor en el ojo. Los ojos también pueden hincharse y enrojecerse, y producir una secreción acuosa o pegajosa.
Existen dos tipos principales de conjuntivitis: la conjuntivitis infecciosa, causada por una infección bacteriana o vírica, y la conjuntivitis alérgica, debida a una reacción alérgica ante una sustancia externa, como el polvo o el polen.
La conjuntivitis suele desaparecer en un periodo de entre unos pocos días y una o dos semanas sin necesidad de tratamiento, pero a veces es necesario utilizar un colirio antibiótico o un medicamento antialérgico (antihistamínico). Consulte a su oftalmólogo si cree que puede tener conjuntivitis.