A medida que se hace mayor, ¿le cuesta enfocar la vista en objetos cercanos? La presbicia afecta a la capacidad que tienen nuestros ojos para enfocar fácilmente elementos cercanos. Esto sucede porque el cristalino del ojo va perdiendo gradualmente parte de su flexibilidad, lo que se denomina presbicia.
La presbicia se debe a un cambio en el cristalino en el interior del ojo, que de forma natural se vuelve más grueso y rígido a medida que envejecemos. Al pasar de enfocar de lejos a cerca, o viceversa, la forma del cristalino cambia. A medida que el cristalino se vuelve más grueso y pierde flexibilidad con la edad, tiene menos capacidad para cambiar de forma. Generalmente, esto ocurre alrededor de los cuarenta años, pero en algunas personas puede ocurrir antes o después.
Cuando empieza a aparecer la presbicia, es probable que note que tarda más en enfocar o que le cuesta más esfuerzo. A algunas personas esto les resulta más difícil cuando hay poca luz o están cansadas. Los síntomas y la constatación de los primeros problemas varían. Algunas personas, además de experimentar problemas a la hora de enfocar, padecen vista cansada o dolor de cabeza. Si sufre estos problemas, póngase en contacto con su oftalmólogo para obtener más información al respecto.
Su oftalmólogo puede determinar si tiene presbicia mediante un examen ocular. Evaluará su vista y comprobará la salud de sus ojos para determinar si la dificultad para enfocar se debe a una presbicia incipiente. La presbicia se desarrolla de forma gradual, por lo que siempre se recomienda realizar revisiones oculares regulares para mantener una buena visión y salud ocular.